Raquel Romero Zumarán
Sobre el conversatorio “Las Voces y Miradas de las Artistas”, realizado en marzo de 2026 en el Café Wayruru.
El arte como pasión y compromiso con la vida
El arte es un camino arduo, difícil, escabroso, pero pleno de pasión y libertad. Ya sea desde una visión individual contextualizada, como lo expresó Eli Johannessen, o a partir del accionar y la memoria colectiva, como diría Reyna Mamani. Al mismo tiempo, el arte es oficio, disciplina y búsqueda permanente de narrativas propias para transgredir lo prohibido, para usar la palabra, el lienzo, la actuación o la imagen como emblemas para mostrar lo silenciado, destapando lo que la sociedad oculta o no quiere ver.
El arte como semillero
Mayra Paz, payasa, actriz y gestora teatral, nos habló sobre la necesidad y la urgencia de la crianza artística, de lo actoral como mecanismo humano y primigenio frente al conformismo. Impulsar e irradiar —en las nuevas generaciones— la pasión artística con disciplina personal y colectiva para amplificar horizontes y difundirlos, multiplicando creatividades como racimos irradiadores de arte.
El arte como propósito y privilegio de vida
Elizabeth Johannessen, poeta y literata, platicó sobre los desafíos y objetivos personales e individuales que conlleva escoger el arte como expresión, como comunión con el otro/a, para que nuestros mensajes conmuevan, se multipliquen y trasciendan los horizontes personales. El camino artístico permite abrirnos al mundo, esperando la aceptación o el rechazo hacia la palabra narrada, de la escritura hecha ensayo, poesía o novela. Ser artista es un derecho de vida que en muchos casos es conculcado o abandonado por los condicionamientos sociales o el apoyo insuficiente.
El arte como canalizador de las discriminaciones
Reyna Mamani, artista plástica “pinturista aymara”, concibe el arte como un transformador de estereotipos y de resistencia frente a las discriminaciones coloniales y patriarcales que imponen el silencio y la subordinación. Es necesario construir un lenguaje narrativo propio que responda a las visiones y representaciones que fortalecen identidades comunitarias.
El arte como un espacio de identidad y estallido frente al silencio
Para Pilar Groux, productora audiovisual, el arte es un atreverse constante, a partir de la construcción de historias, construidas con valentía, desde nuestro ser mujer y que hablan de lo que nos incomoda socialmente. Como todo oficio requiere de disciplina, rigurosidad y narrativas propias surgidas desde nuestras identidades personales, familiares y societales.
Los desafíos: continuar los caminos de resistencia
Frente a todo lo expresado, desde Café Wayruru-Espacio Cultural coincidimos en que uno de los desafíos mayores es visibilizar el trabajo artístico de las mujeres. Perseverar y romper los constructos patriarcales y las barreras estructurales que invisibilizan y minimizan el aporte de las mujeres al arte y la cultura. Y no está de más recalcar que, sin el apoyo ciudadano consciente y solidario, el vacío cultural sería enorme, ante el olvido miope de autoridades estatales e instancias públicas.
Raquel Romero es cineasta y gestora cultural.
