Fitaz, una obra con héroes y villanos

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Isa

Bernardo Arancibia

La edición XV del Festival Internacional de Teatro de La Paz comenzará el 30 de agosto. Y se extenderá en tiempo y espacio, para llegar a Copacabana, Viacha y Coroico. Habrá concurso de crítica amateur, talleres, coloquios y libros. Estamos todos convocados a ser parte del Fitaz 2026.

Si el FITAZ fuera una puesta en escena, estaría cargada de drama, acción, situaciones increíbles y personajes memorables. Obviamente, una de las protagonistas tendría que ser Maritza Wilde, la creadora y fundadora de esta idea loca de hacer un festival internacional de teatro en Bolivia. Su historia incluiría las aventuras que vivió en 1999, cuando empezó, para lograr que alguien creyera en ella y en un proyecto que terminó siendo su propio proyecto de vida. Este personaje tendría muchas escenas dedicadas a sus sacrificios y dramas, pero también a sus grandes logros.

El villano o antagonista sería esa autoridad que cree que el arte y la cultura son innecesarios o que representan un gasto. Ese que no quiere admitir —o que tristemente no entiende— que una sociedad se construye a partir de sus creencias y valores culturales. Que la calidad de vida y la salud emocional de las personas están en el arte. Que lo primero que conecta a Bolivia con el mundo, y al mundo con Bolivia, son su música, su comida y sus danzas. Que nuestros artistas son más conocidos que muchos de nuestros políticos, y que todo eso forma parte de la cultura, y no al revés.

Pero como en toda buena aventura, Maritza no estaría sola. Su grupo de superhéroes tendría superescudos para aguantar los constantes: “no se puede”, “hay otras urgencias y prioridades”, “es que justo no hay plata”, “al año seguro”, “no es importante” o el clásico “¿me estás hablando de la FIPAZ?”. Así se consolidarían verdaderas escenas de acción, peleando para que el Estado no nos tranque y para llegar a nuevos públicos y lugares con propuestas frescas.

El amor tampoco podría faltar. Definitivamente hacemos esto por amor y por vocación, que es el amor hecho trabajo. El amor hace que la gente se sume, se una, se encuentre, rompa prejuicios, odios y discriminaciones. Esta sería la parte cursi de la obra, pero también la más inevitable.

En fin, hacer un festival es una montaña rusa de emociones y lo hacemos con mucho cariño. Así que solo queda disfrutarlo y aprovechar al máximo los días que hemos preparado para ustedes, con actividades y obras imperdibles.

Mucho más que obras

La inauguración oficial será el domingo 30 de agosto a las 18:30 en el Teatro Municipal “Alberto Saavedra Pérez”, rindiendo un justo homenaje a Maritza a un año de su fallecimiento, y finalizaremos el 7 de septiembre, el día de su nacimiento. Y si de casualidades o causalidades queremos hablar: Maritza estudió teatro en Madrid, por lo que la obra de esa noche inaugural llegará desde España, país que este 2026 celebra 40 años de cooperación constante con Bolivia.

Las obras teatrales tomarán los principales escenarios de La Paz y también los barrios a través de las Casas Distritales Municipales. Esta edición mantendrá su ya tradicional FITAZ WAWAS, con programación para las infancias y familias, y continuará creando espacios de intercambio de saberes con nuestras visitas internacionales.

De hecho, los talleres —que se inician incluso antes del 30 de agosto— ya están disponibles para inscripciones. Tendremos diversos talleres gratuitos en el Centro Cultural de España en La Paz; un proceso de intercambio profundo de escritura dramática con Isidora Stevenson, quien llega desde Chile; y una alianza con la Escuela de Creación Teatral Jallalla, junto a quienes traemos a un clown de primerísimo nivel desde Argentina. Además, artistas de Brasil y Francia compartirán sus conocimientos en los últimos días del festival, logrando que la formación nos acompañe de manera transversal.

Pero el teatro no es solo funciones y talleres. También tendremos coloquios, presentaciones de libros del proyecto Intersecciones Bolivia, conversatorios posfunción junto a la Escuela de Espectadores, y el concurso de crítica amateur en alianza con la Red Boliviana de Periodismo Cultural y la agenda Movida de Altura.

Este año, el festival también romperá fronteras locales llevando teatro a los municipios de El Alto, Coroico, Viacha y Copacabana. Estos últimos tendrán una semana especial en lo que hemos denominado «El FITAZ Continúa», del 9 al 12 de septiembre, una extensión de actividades que hace crecer a este evento en geografía, alcance y duración.

Si todo lo dicho les resulta confuso o abrumador, no se preocupen. En nuestra página web y redes sociales encontrarán todo el detalle con un contenido lindo y entretenido. Los invito a conectarse al festival desde ahora por esos canales virtuales para ir calentando motores, armando su agenda y juntando su platita para las entradas, que saldrán a la venta muy pronto.

Porque definitivamente todo esto lo hacemos para el público, porque el teatro sin público no es nada y ahora más que nunca necesitamos mostrar y demostrar conjuntamente que el arte es un pilar de nuestras vidas y a partir de ello les invitamos a llenar las salas, los centros culturales, las plazas barrios y municipios donde respiraremos teatro. ¡Hagamos que, desde este 30 de agosto, todas y todos seamos parte del FITAZ!

Bernardo Arancibia, director del Fitaz, pronunció estas palabras durante el lanzamiento del festival el reciente 11 de agosto.

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