Una escuela de canto coral dirigida a niños y niñas promueve la educación musical como una experiencia de aprendizaje, expresión y convivencia. La iniciativa prepara para el 19 de diciembre un gran concierto que reunirá a alrededor de 500 niños y niñas de distintas regiones del país.
La música puede ser mucho más que una actividad artística: también es una forma de aprender, comunicarse y construir vínculos. Con esa perspectiva, el maestro Daniel Montes impulsa una escuela de canto coral para niños y niñas, un proyecto educativo que busca acercar a la infancia a la música desde la experiencia colectiva de cantar.
Los ensayos son espacios dinámicos en los que los niños realizan ejercicios de relajación y preparación corporal, trabajan la afinación de sus voces y descubren progresivamente las posibilidades del canto. Cada encuentro busca que el aprendizaje ocurra en un ambiente de disfrute, curiosidad y colaboración, donde cada voz pueda desarrollar su propia expresión y, al mismo tiempo, integrarse a una experiencia común.
La iniciativa se fundamenta también en los beneficios adicionales que promueve la práctica musical, como mejorar la memoria, la atención y la concentración; contribuye al desarrollo de la escucha y la comunicación, y ofrece herramientas para expresar emociones, fortalecer la confianza y trabajar en equipo. En el canto coral, además, cada participante aprende a escuchar a los demás, coordinarse y encontrar su lugar dentro de un conjunto.
Música, naturaleza y convivencia
Como parte de esta propuesta de formación y encuentro, la escuela organizó recientemente un picnic musical en los jardines de la residencia de la Embajada de España. La jornada se realizó gracias a la invitación del embajador Fernando García Casas y su esposa, Ángeles Cano, quienes recibieron a los niños de la Escuela de Canto Coral Daniel Montes y a sus familias, con el apoyo de la Fundación Sinfonía del Bosque.

La actividad tuvo música, juegos y contacto con la naturaleza. También participaron la Red O2 y Pica Bolivia, que acompañaron la jornada con diferentes propuestas recreativas para los niños.
Uno de los momentos más significativos fue el canto compartido entre los pequeños y sus padres y madres. Más allá de la preparación vocal, la experiencia permitió que las familias participaran directamente de la música y compartieran un espacio de convivencia.
Para Montes, el vínculo entre música, naturaleza y comunidad es parte esencial de la formación. La propuesta busca que los niños descubran el valor de cantar juntos, pero también que encuentren en estas actividades oportunidades para relacionarse, explorar y disfrutar.
Un gran encuentro coral en diciembre
El proyecto tendrá una de sus primeras grandes actividades el próximo 19 de diciembre, con un concierto de coros infantiles que reunirá a aproximadamente 500 niños y niñas de varias regiones del país, además de agrupaciones vinculadas al movimiento coral de La Paz.
La presentación será el resultado del trabajo que vienen desarrollando docentes y estudiantes en distintos espacios. Montes destacó el compromiso de los educadores que aplican la metodología y forman sus propias agrupaciones corales, contribuyendo a que la iniciativa crezca y llegue a más niños.
“Cada ensayo, cada canción y cada sonrisa nos acercan a nuestro gran objetivo: unir a los niños a través de la música y el canto coral”, expresó el maestro. También agradeció a los docentes que forman parte del proyecto y que, con dedicación y entusiasmo, impulsan este movimiento de educación musical.

Una invitación a descubrir la música
En sus primeras etapas de desarrollo, la iniciativa busca ampliar la participación infantil y consolidar una red de agrupaciones corales. Su propósito va más allá de formar voces: propone crear espacios donde la música sea una experiencia compartida, capaz de acercar a los niños, sus familias y sus comunidades.
Montes sostiene que la música une. Y el canto coral se convierte, en este proyecto, en una oportunidad para aprender a escuchar y construir en comunidad.
La Escuela de Canto Coral Daniel Montes Música está dirigida a niños de 3 a 12 años. Las clases se realizan los sábados en el Centro Cultural Inni, ubicado en la avenida 6 de agosto.
Imágenes: Daniel Montes Música