Hay artistas que no se olvidan. Se sienten… incluso en silencio.
Este 7 de febrero, vive un homenaje en el que la danza toma el protagonismo y el legado de Michael Jackson se expresa a través del movimiento, la emoción y la energía que lo hizo eterno.
Una gala pensada para conectar, recordar y dejar que el ritmo haga lo suyo.

