𝗦𝗔𝗟𝗔 𝗕 presenta el estreno en Bolivia de 𝗘𝗟 𝗣𝗥𝗜𝗡𝗖𝗜𝗣𝗘 𝗗𝗘 𝗡𝗔𝗡𝗔𝗪𝗔, una película dirigida por Clarisa Navas, filmada a lo largo de 10 años.
Sábado 25 de abril y sábado 2 de mayo a las 18 horas.
𝗩𝗢 (Diálogos en español) / 212 min. (con intermedio) / Argentina, Paraguay, Colombia, Alemania / 2025
Una pasarela divide Argentina de Paraguay. En el aire flota el guaraní y el castellano. La gente corre alborotada traficando de todo. En medio de ese ritmo vertiginoso, conocí a Ángel, a sus nueve años. Al escucharlo hablar me emocionó tanto que prometí volver a verlo. Un año después regresé y comenzamos a hacer una película juntos. Después de diez años, el paso de la niñez a la adolescencia se mueve en estas imágenes entre preguntas, ausencias y una potencia única de vivir y resistir contra todo. (Gentil Cine)
Mientras filmaba un documental en 2015, Clarisa Navas conoció a Ángel, un niño de 9 años con una naturalidad inusual ante la cámara y una lucidez notable al abordar ciertos temas. Su razonamiento sobre su derecho al bilingüismo en el aula reveló la mente de un niño precoz nacido en una familia humilde. La cineasta lo abrazó al final de la entrevista, sin saber que ella y su equipo acababan de iniciar un nuevo camino. A partir de ese día, Navas viajó repetidamente a Nanawa, una ciudad paraguaya fronteriza con Clorinda, Argentina, donde Ángel vivía con sus padres, para filmarlo durante casi una década.
EL PRÍNCIPE DE NANAWA pertenece a un selecto grupo de películas (entre las que destaca PRIMER PLANO de Abbas Kiarostami, de 1990) en las que la distancia entre el cine y la vida se vuelve difusa: lo que sucede frente a la cámara trasciende el concepto de representación. Te sumerges en la escena, coexistes con la cámara y, a medida que la historia avanza, se forja un afecto inclasificable. Gradualmente, el discreto equipo de filmación, junto con la familia y los amigos de Ángel, se convierten en un organismo cinematográfico. (Roger Koza, Viennale, 2025)

