José Luis Aguirre Alvis – Director SECRAD
Bienvenidos todas y todos a esta nueva presentación del Proyecto Dos libros una Vida, iniciativa cultural y comunicativa que se desarrolla de modo cooperativo y coordinado entre los Departamentos de Cultura y del Servicio de Capacitación en Radio y Televisión para el Desarrollo (SECRAD) de la Universidad Católica Boliviana “San Pablo”, Sede La Paz. Este proyecto audiovisual que con la presente sesión suma su quinta versión, lleva el crédito de su concepción, así como de la realización de las entrevistas correspondientes del Profesor Libardo Cristancho, docente del Departamento de Cultura, quien encontró el primer impulso para este recorrido con la exdirectora del Departamento de Cultura, Dra. Alejandra Echazú. En los aspectos técnicos y comunicacionales cuenta con el concurso de todo el equipo del SECRAD y especialmente de los profesionales César Llanos Llanos y Marcelo Bustillos Aparicio, diestros maestros de la imagen y del sonido.
Hoy, 28 de octubre de 2026, y con las piezas audiovisuales que presentaremos se ofrece un homenaje a tres destacados representantes de la producción cultural en Bolivia: Cergio Prudencio Bilbao, Beatriz Rossells Montalvo y Pedro Susz Kohl.
Cergio Prudencio Bilbao. Reconocido como uno de los más importantes compositores de la música contemporánea de Bolivia, nació en La Paz en 1955. Su figura multifacética en el arte la desplaza como destacado compositor de música, director de orquesta, y además entre cualidades escritor de poesía, fuera de ser un infatigable gestor cultural en el país.
Tiene estrecho vínculo de formación con la Universidad Católica Boliviana (UCB) aquí en La Paz, pues en la UCB se inició estudiando en el Taller de Música entre 1974 a 1978. En el Taller de Música tuvo como docentes a maestros como Alberto Villapando, Carlos Rosso y a Nazario Tirado Cuenca, éste último en campos como el del estudio de la relación de la comunicación con el arte. Vale la pena mencionar que el Taller de Música fue iniciativa del entonces Rector de la UCB, Monseñor Genaro Prata, quien le dio inicio y mantuvo por cerca de cuatro años con sus propios recursos económicos.
Cergio Prudencio se destaca por haber sido pionero y organizador de la Orquesta Experimental de Instrumentos Nativos (OEIN), en 1980; dirigió la misma hasta 2016, experiencia única con la que realizó giras en Europa marcando el hito de proyectar la música nacional autóctona al mundo. Realizó cursos de música en Venezuela y el Brasil, siendo fundador del Grupo orquestal ‘Aleatorio’; director del Taller de Música de la UMSA; director asistente de la Orquesta Juvenil de La Paz; director invitado de la Orquesta Nacional Juvenil de Venezuela, en Táchira, y; docente en diferentes cursos latinoamericanos dedicados a la música contemporánea.
En varias oportunidades ha dirigido la Orquesta Sinfónica Nacional, también intervino con sus artes en la composición de bandas sonoras de importantes películas bolivianas, siendo una de ellas ganadora de un premio internacional a la música de películas, se trata del Premio Platino por la música original para la película Utama de Alejandro Loayza en 2023, también mereció el Premio a la Mejor Música Original en el Festival de Cine de Trieste, Italia en 1997 con el film de Pablo Agazzi, El día que murió el silencio. En su labor de promotor de la cultura fue presidente de la Fundación Cultural del Banco Central de Bolivia.
Actualmente dedica su trabajo plenamente a la composición musical. Y en esta faceta nuevamente retorna a la UCB, habiendo participado en el proyecto de creación del Himno de esta universidad, iniciativa nacida hace ya cerca de quince años atrás, justamente a partir de un proyecto concebido en el SECRAD, y que fue adoptado por el Departamento de Cultura, así nuestro himno institucional cuenta tanto con la música como la letra de creación artística de Cergio Prudencio.

Beatriz Rossells Montalvo. Chuquisaqueña, nació en Sucre, Bolivia. Historiadora e investigadora con significativo aporte al país con sus estudios virreinales y con especial detenimiento en la gastronomía y el arte culinario. Cursó estudios de derecho en la Universidad Mayor de San Francisco Xavier (Sucre), de historia y antropología en la Universidad de París VIII (Vincennes), en la Escuela de Altos Estudios en Ciencias Sociales (París) y en Cambridge (Inglaterra). Obtuvo un doctorado en Historia en la Universidad Central de Venezuela. Docente de la Carrera de Historia de la Universidad Mayor de San Andrés, así como de la Carrera de Historia, coordinadora del Instituto de Investigaciones Históricas de la misma carrera e investigadora del Instituto de Estudios Bolivianos de la Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación.
En el ámbito de la historia, ha publicado: La mujer, una ilusión. Ideologías e imágenes de la mujer en Bolivia en el siglo XIX (1988); Caymari vida (aquí está). La emergencia de la música popular en Charcas (1996); la antología, Las mujeres en la historia de Bolivia. Imágenes y realidades del siglo XIX (2001); La gastronomía en Potosí y Charcas: siglos XVIII, XIX y XX; Historia de la cocina boliviana (2014 [1995]), libro premiado en 2002 por la Academia Española de Gastronomía y la Cofradía de la Buena Mesa como “mejor publicación extranjera”; y El Carnaval de La Paz y jisk’anata (en coautoría, 2009).
También ha publicado varias biografías, entre ellas la dedicada a Gladys Moreno, la canción enamorada (1997); a Lola Sierra del Beni (1997); y a su coterránea Matilde Casazola. Un poco de tierra que adquirió el don milagroso del canto (1997).
Quien se aproxime a conocer a Bolivia desde la profundidad histórica de sus hábitos alimenticios tiene como punto de partida a Beatriz Rossells Montalvo.

Pedro Susz Kohl. El cine en Bolivia puede ser abordado de diversas maneras; por ejemplo, desde su historia y los films producidos, los directores y realizadores, y hasta las tendencias de su narrativa o condiciones de producción. Pero probablemente hay un ángulo menos visible, o quizás menos valorado, y este es el de los hombres y mujeres que han soñado, creado y constituido sus referentes institucionales. Uno de ellos y de modo ejemplar es Don Pedro Susz Kohl, inspirador, impulsor y quien dedicó gran parte de su vida a construir la institución referente del cine boliviano, la Cinemateca Boliviana, entidad que justamente este año está celebrando 50 años de creación, hecho ocurrido aquí en La Paz, en 1976.
Bolivia debe a Don Pedro Susz el rescate, conservación y referencia mundial de la historia fílmica de este país, gracias al haber alcanzado uno de sus sueños de su juventud y posiblemente de su vida, la Cinemateca Boliviana, la que hoy tiene el carácter de Fundación Cinemateca Boliviana y se encuentra bajo la experta dirección de la cineasta Mela Márquez.
Don Pedro, usted también hace parte de nuestra vida, como habitantes y ciudadanos de este orbe paceño, ya que usted sin que se diera cuenta ha contribuido a instalar en nosotros la experiencia humana y comunicativa del goce por el cine, y al hacerlo, sin que lo sepa, ha inspirado en muchos de nosotros la pasión por el arte audiovisual, y por habernos ofrecido sin saberlo el gusto incomparable de estar en una sala de cine. Recuerdo especialmente este pasaje como vecino de la zona norte de La Paz y estudiante, en ese entonces del Colegio San Calixto, y la proximidad que tuvimos para concurrir a la sala de la Cinemateca en la esquina de la Calle Pichincha e Indaburo, y para acceder y con asiduidad a la oferta que se nos brindaba entonces se podía adquirir un cartoncito invalorable, cual era el carnet de socio de la Cinemateca, signo de orgullo así como de proximidad al mundo del celuloide, con el que pagábamos una parte de una entrada, y al ingreso recurrente al cine se podía descender a la sala para primero encontrarse tanto con la amable señora de la boletería, quien se preocupaba hasta de la vida personal de uno, como también a quien en ese entonces nos hacía el servicio de acomodarnos en las chirriantes butacas de madera, extremadamente frías y rígidas, hecho que no importaba… y claro, si teníamos la suerte al entrar o salir subíamos a la oficinita junto a la sala de proyección a saludarlo a usted y a Don Carlos Mesa, quienes siempre se encontraban entre las múltiples latas de películas apiladas ocupando todo su espacio. Don Pedro, gracias, mil gracias por habernos regalado esa mágica sensibilidad que es la de amar el arte del cine.
Apreciados contribuyentes decisivos a la cultura boliviana reciban este sencillo, pero más merecido homenaje a su labor en el marco del 60 Aniversario de la Universidad Católica Boliviana “San Pablo”. Gracias.
Muchas gracias por su presencia a nuestros homenajeados, y a todos ustedes como apreciados dilectos invitados.

José Luis Aguirre es comunicador social, dirige el Servicio de Capacitación en Radio y Televisión para el Desarrollo – SECRAD. Leyó estas palabras durante el acto de presentación de las entrevistas realizadas a Pedro Susz Kohl, Cergio Prudencio y Beatriz Rossells, el 28 de octubre, en la Universidad Católica Boliviana. La Paz.
Las entrevistas, en las que los entrevistados hablan de dos libros fundamentales en su vida, se publicarán en la página de YouTube del SECRAD-UCB.
