Tres libros de la Mantis: formas de sentir el mundo

Textual

Isa

Isabel Navia Quiroga

Hay libros que llegan a nuestras manos como meras novedades y otros que, después de leerlos, se quedan dando vueltas. Algo de eso ocurre con tres de los títulos más vendidos por Mantis durante la Feria Internacional del Libro de La Paz 2026: Temporada de ballenas, de Tamara Silva Bernaschina; Matarlo todo. Escritos en tiempos de genocidio, de Lina Meruane, y Pétalos de piedra, de Gisela Heffes. Los tres libros son muy distintos entre sí, pero comparten algo que me interesa especialmente: son obras escritas desde un lugar propio, muchas veces incómodo, pero siempre muy atento a lo que ocurre alrededor.

El dato de ventas ya nos dice algo. Pétalos de piedra ocupó el primer lugar, Matarlo todo el segundo y Temporada de ballenas empató el tercer puesto con El jardín de Nora, de Blanca Wiethüchter, una novela corta publicada en 1998 y considerada ya una de las joyas de la narrativa boliviana contemporánea.

Pero más allá de las ventas, estos tres libros permiten acercarse a tres escritoras que, desde generaciones y lugares diferentes, están haciendo preguntas que vale la pena escuchar.

Tamara Silva Bernaschina: mirar desde la infancia

Hay algo particularmente poderoso en Temporada de ballenas: su capacidad para contar una realidad dura sin necesidad de subrayarla. Tamara Silva Bernaschina escribe con una prosa sucinta, pero cargada y sustanciosa. En su novela aparecen la pobreza, la sequía, el aislamiento y esos lugares remotos donde la fantasía y la ilusión parecen no tener cabida. Y, en medio de todo ello, una niña que sueña con escuchar a una ballena cuyo canto ni siquiera puede oír.

Quizá allí esté una de las mayores virtudes de la autora: mirar el mundo desde la infancia sin convertirla en una mirada ingenua. Su escritura se construye a partir de imágenes, donde lo fantástico se incorpora de una manera natural, mientras mantiene esa mezcla de asombro y extrañeza propias de quien está descubriendo el mundo.

Y sorprende saber que Silva Bernaschina tiene apenas 26 años. Su primer libro de cuentos, Desastres naturales, obtuvo en 2023 los premios Bartolomé Hidalgo de Narrativa y Revelación, y al año siguiente recibió el Premio Nacional de Literatura en la categoría Ópera Prima. Temporada de ballenas, su primera novela, obtuvo además una mención de honor en el concurso Juan Carlos Onetti.

Hay escritoras jóvenes que prometen. Tamara Silva Bernaschina, por lo que deja ver este libro, es una gran promesa.

Tamara Silva Bernaschina

Lina Meruane: cuando las palabras ya no alcanzan

Matarlo todo es un libro más difícil de leer, porque también es difícil aquello que intenta nombrar. Reúne diez textos que atraviesan el ensayo, la crónica, la opinión, la ficción especulativa, el cuento y la poesía. Esa diversidad formal parece responder a una misma necesidad: buscar distintas maneras de hablar de una violencia que desborda cualquier género literario.

Meruane se pregunta cómo narrar el horror contemporáneo cuando el lenguaje parece que no alcanza. El libro aborda la violencia en Palestina no solamente desde la destrucción de vidas humanas, sino también desde la devastación de casas, escuelas, infraestructuras, cultivos, agua, memoria y cultura. De ahí el concepto de “omnicidio” que acuña la autora.

Hay algo consecuente en esta escritura. Lina Meruane ha construido una obra literaria e intelectual marcada por su interés en el cuerpo, la enfermedad, la política y la identidad, con una prosa crítica y afilada. Su trayectoria incluye novelas, cuentos y numerosos ensayos, además de reconocimientos como los premios Anna Seghers, Sor Juana Inés de la Cruz y José Donoso.

Leer Matarlo todo no parece una experiencia destinada a la comodidad. Y quizá ese sea precisamente uno de sus méritos: recordarnos que hay momentos en los que escribir no sirve para explicar el horror, sino para impedir que dejemos de intentar nombrarlo.

Lina Meruane

Gisela Heffes: escribir sobre lo que estamos perdiendo

Pétalos de piedra parte de otra preocupación, pero no menos urgente: la crisis ecológica. Gisela Heffes, escritora y académica argentina, ha desarrollado buena parte de su trabajo alrededor de las relaciones entre literatura, cultura y medioambiente. Es una de las voces vinculadas al desarrollo de la ecocrítica latinoamericana y ha investigado asuntos como los residuos, la biopolítica, los espacios urbanos y las utopías.

En este libro de ensayos y crítica cultural, Heffes, desde su propia sensibilidad y conocimiento, se acerca a la obra de 15 escritoras contemporáneas, entre ellas Fernanda Trías, Gabriela Cabezón Cámara, Liliana Colanzi, Giovanna Rivero, Clara Obligado, Claudia Aboaf e Isabel Zapata. Lo interesante no es únicamente el tema ambiental, sino la manera en que la literatura permite observar una crisis que muchas veces parece demasiado abstracta o distante.

El título es sugerente: Pétalos de piedra. Vida y materia, fragilidad y permanencia. La lectura que propone Heffes parece moverse precisamente en esa tensión: frente a la destrucción, buscar aquello que todavía resiste, muta y encuentra formas de persistir.

Gisela Heffes

Tres escritoras y tres maneras de incomodarnos

Lo que más me queda de estos tres libros es que ninguno parece conformarse con contar una historia o plantear una idea. Cada uno propone una forma particular de observar y ser parte.

Silva Bernaschina encuentra en la infancia una manera de aproximarse a la pobreza, la soledad y el misterio. Meruane utiliza distintos géneros para abordar una violencia que desafía las posibilidades mismas del lenguaje. Heffes observa y usa la literatura contemporánea para analizarla desde la crisis ambiental, algo que ya forma parte de nuestra literatura y de nuestro presente.

Son tres escritoras muy diferentes, pero prestan cuidadosa atención a lo que sucede con los cuerpos, con la memoria, con los territorios, con la naturaleza y con quienes habitan espacios que muchas veces preferimos no mirar.

Dicen que leer es ampliar la mirada y estos tres libros, cada uno a su manera, nos obligan a mirar un poco más.

Isabel Navia es comunicadora y promotora cultural. Fundadora de Movida de Altura.

ETIQUETAS
Comparte con tus contactos