¿Cuándo fue la última vez que hubo un recuerdo de si mismo en una carcajada? Hay historias que, de tanto contarlas, se han vuelto parte de la propia familia, y personajes que se sienten tan reales como unos mismos.
El Teatro Raúl Salmón se viste de gala para recibir una dupla de oro que llega desde el corazón de nuestra identidad: «Plato Paceño» y «Riguchito el Kallawaya». No es solo teatro, es un festín de picardía, tradición y ese humor boliviano que nos llena el alma.
Lo mejor de todo es que la entrada es válida para ver las dos obras completas. Un plan imbatible para disfrutar con toda la familia de lo mejor de la dramaturgia nacional en un solo escenario.

