Tejer es mucho más que una técnica artesanal: es un espacio de calma y conexión. A través del telar se puede relajar el sistema nervioso, disminuir el estrés y encontrar un momento para ordenar los pensamientos. Además, el tejido fortalece la memoria de las manos, mejora la coordinación fina y estimula el cerebro con el paso del tiempo. Cada clase permite avanzar en el proceso creativo y terminar con una pieza hecha con dedicación propia.
Inicio de clases el 7 de marzo. Horarios: los lunes: 15:00 a 18:00. Los sábados: 9:30 a 12:30.
El curso dura aproximadamente tres meses para completar el primer muestrario, dependiendo del avance de cada participante.
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